Agujeros Emocionales

| | Comments (3) | TrackBacks (0)

Me incorporé teniendo una sensación de vacío en el estómago. Me tomé un vaso de agua, dos, una botella de dos litros y aún seguía igual, exceptuando un ligero oleaje entre mis costillas que provocaba que mi cadera se insinuase al andar como salida de una secuencia de "Con faldas y a lo loco" sin que pudiera hacer nada por evitarlo. Mi culo recordaba la cabeza floja de aquellos perros colocados en las traseras de los coches.
Al salir sentía que el viento me traspasaba como si fuera un jersey de lana, así que opté por enroscarme al abrigo a riesgo de parecer una crisálida de temporada .
En el autobús observé una muchacha de color rojo ofuscado que discutía con el conductor porque se había pasado su parada. Paradójicamente yo iba pensando en ello cuando casi me paso la mía. Fue entonces que quise mirarme al ombligo antes que seguir hurgando en el ojo de aquella joven cuando lo vi. Tenía un enorme hueco ovalado a la altura de mi estómago. Entendí entonces aquellas cosquillas a modo de vértigo en los días de verano que yo traducía en estar enamorada. Y aquella angustia por semanas que me hacía buscar algo sin saber el qué para tapar lo que no sabía que me faltaba. No me había percatado hasta entonces, porque como la mayoría, miro poco mi propio ombligo.
Ahora entendía por fin por qué me sentía completa a tiempos parciales. Y por simpatía advertí el detalle de que los demás aludían esa misma sensación. Conocí un hombre que tenía un agujero similar en sus manos, me dijo que hasta que se dio cuenta de ello no entendía como todo lo que trataba de alcanzar se le escapaba sin remedio. No pudo retener nada en su vida , ni siquiera su soledad para acompañarlo. Sólo sabía dar porque no podía quedarse con nada para sí mismo. Era un hombre dibujado con trazos de resignación.
En cambio conocí otros - muchos , demasiados - que tenían un agujero a la altura del corazón. No sentían vacíos, ni cosquillas en el estómago, y no sufrían por no retener las cosas importantes. Era tan pequeño su agujero que sólo me fijaba cuando sus hombros o sus codos puntiagudos me sacudían en la calle para hacerse paso (Reflexión) -Nunca he podido saber que sensación les producía , ellos decían no sentir nada-.
Yo a veces tengo uno en el centro de mi cabeza, como un huevo de pascua alojado encima de mi nariz. Lo noto cuando tengo uno de esos días que no puedo retener nada en la cabeza, ni números, ni versos, sólo oigo como me silban los oídos y apenas conozco que olvido, permaneciendo en estado de omisión durante horas, a veces días.
De todas formas he aprendido a vivir con mis agujeros emocionales aunque no me acostumbro a la sensación de vacío, de viaje sin mapa, de dejarme algo cada vez que salgo de casa o de mi misma.
En fin, los mas pequeños los transformo en piercings para paliar el vació con ornatos de titanio. Eso sí , nunca en el ombligo, trato de mirármelo mas a menudo desde entonces.

0 TrackBacks

Listed below are links to blogs that reference this entry: Agujeros Emocionales.

TrackBack URL for this entry: http://www.lamalarosa.com/cgi-bin/mt/mt-tb.cgi/8

3 Comments

saludos moon-tse
en el principio fue el ombligo, pero a algunos solo les sirve para criar pelusas... en algunos casos adorables, por cierto.

Bienvenido Ergaster, aún estamos en pleno traslado de página y es un placer tenerte en nuestro nuevo alojamiento.
Y cierto lo de las pelusas, no lo había pensado así pero creo que hasta telarañas en algunos casos.

si, si, pero si a la julia roberts le colgara la telaraña del ombligo... no me importaría que hiciera de mí un capullo ;)
en serio, lo que yo te pueda ayudar en la mudanza... pues aquí me tienes, que ya quiero oir tus experimentos sónicos
un abrazo

Leave a comment

About this Entry

This page contains a single entry by published on 9 de Enero 2004 12:10 AM.

Signos was the previous entry in this blog.

Personalidades is the next entry in this blog.

Find recent content on the main index or look in the archives to find all content.