"…y cierra siempre bien tu pequeño mundo, en él podrás curar cualquier herida, rodea mi cabeza con tus manos, así quiero quedarme para siempre."
Caigo, caigo, caigo, me embarco en una espiral descendente que no acaba nunca, luego, unas palabras, como un muro de goma me catapultan hacia arriba en la misma espiral invertida, la inercia de las palabras va menguando y empiezo a descender de nuevo, otras palabras, otra ascensión, otro descenso, otro ascensión…, Al final, con tanto vaivén, me mareo y pierdo el equilibrio, me precipito contra el suelo, me agarro a otras palabras que pasaban cerca para no hacerme daño y consigo levantarme de nuevo, y sigo cayendo…, y sigo ascendiendo. Creo que me voy a comprar un casco para no romperme la cabeza si alguna vez llego definitivamente al suelo.

También te puedes comprar un paracaidas para disfrutar la caida....
Ya lo pensé, pero ando siempre demasido cerca del suelo como para que le de tiempo a abrirse.
Entonces, abre los ojos, y despierta del sueño.
Un beso ;)
O sigue soñando y aprovecha tu colchon para amortizar la caida....
¿Casco? No, no tengas miedo. Cuando no veas palabras cerca, apóyate en los silencios.
La montaña rusa de las emociones.. o de la vida.. y nadie nos obligó a sacar billete.
Acostumbro màs bien ir un poco hacia la izquierda, y aquì la lectura-imagen, tiene la peculiaridad de movilizaciòn hacia la derecha. ¿Pero quien dijo que todo tenìa que ser tan recto?
dame la mano, y yo te indico como salir de esa espiral, me la conozco perfectamente, he estado en ella muchas veces...
que bueno ese disco...
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