Estimado vecino,
No se por qué le estimo con lo poco que me une a usted. Mas bien hay una larga y amplia línea que nos separa con tendencia infinita y que tan sólo se vuelve una fina línea comparable con la de los tabiques de nuestras respectivas casas cuando vuelve ebrio ,por no decir pródigamente alcoholizado, y su personalidad irrumpe a las tres de la madrugada en las nuestras profundamente dormidas.
Yo entiendo que su congoja de encontrar a su media naranja convertida en medio pomelo tras encontrarla exprimida de amor contra su propia sangre le haya alterado sórdidamente y que su acostumbrada etílica inmersión en vaya usted a saber cuantos litros de mojitos hayan alterado aun mas si cabe la vista de tal repudiable cuadro de familia. Pero mi mente castigada por sus propias demencias diarias le agradecería que en lugar de agonizar a voz en grito horas vespertinas con frases tales como “Por mis huevos que te mueres”, “Por mis huevos...por mis huevos”, “Si te gusta comerte su polla vete con el...”, “por mis huevos...-de nuevo- que te yo te mato...” ....mirase de optar por una solución radical pero mas coherente y racionalizable. Como alternativa se me ocurren varias que podrían solucionarle esa vida enajenada que tan solidariamente comparte casi todas las semanas con nosotros . No soy quien para aconsejarle, dios me libre de tal empresa, pero me agradaría que tomase en cuenta mi paralela existencia al otro lado del maltratado tabique y un día, tal vez mañana, se diese cuenta que una actitud tan repetitiva le debería llevar a pensar que tiene un pequeño problema de actitud con aquella que hasta el momento calentaba sus noches y encendía sus días, y que hace tiempo le enciende en sus noches y calienta las mías, y a mis sinergias pongo de testigo que no es de pasión sino de profundo dolor de oídos.
Asi que, mi estimado vecino, por que no deja de caer en tan futuras homicidas actitudes noche tras noche, se evita que invitemos a sus debatires afectivos a esos señores de azul que solo se limitan a saludar a su medio pomelo que no por menos es su vivo retrato, ampliamos esa fina línea que nos separa a usted y a mi milímetros de una surrealista entrevista cara a cara –mas aún que la última que debo suponer y afirmo que no recuerda tras unos ojos en blanco que me recibieron de madrugada a su puerta- y por que no se muere usted de una vez? Y nos deja dormir? o nos deja vivir? Y si de paso, deja a su pomelo y se compra un camión de zumo de naranja don simón que tiene usted un 10% mas de zumo y se ahoga en él?
Sin mas, y debido a mi insomne estado anímico aprovecho la ocasión para desearle mi mas tórrida pesadilla para que me acompañe en esas horas que yo intento de forma sencilla y humilde conciliarme con mi almohada.
Su vecina que, lamentablemente, lo es.

Escalofriante!!!!
Pues esta basado en hechos reales..., en la pared contigua al cabecero de nuestra cama...