Hace unos meses que estuvimos a punto de comprar las entradas para Depeche Mode. Al final decidimos que íbamos mayores para pegar saltos detrás o delante de mas de 10.000 personas, y dado que las localidades de palco estaban agotadas no las compramos. Venía un Febrero lacónico en cuanto a conciertos interesantes, pero en Navidades vimos uno al que somos ya inevitablemente asiduos, “Antonio Vega” y esta vez en el Palau de la música de Barcelona. Un lujo para la vista, un teatro de los de antes con todo su suntuosidad aburguesada. No podíamos faltar como ya todos los años.
No fue un gran concierto el de esta vez a pesar de todo, pero si lleno de emociones en el aire. Tras la segunda canción en el que se veía que no era su mejor día se dirigió al público y apremió a decir que era una noche especial debido a que le emocionaba estar en el Palau y que era el aniversario de la muerte de su mujer Marga, hace justo esa noche un año.
Mezcló canciones de su último disco dedicado como ya todos sabemos a su mujer y canciones del disco anterior sin olvidar los temas que creo que no puede ser evitable en uno de sus conciertos y al pobre debe aburrirle hasta la saciedad como “la chica de ayer”.
Como casi siempre un invitado. Esta vez Txema Vargas con el cual cantó a duo una hermosa canción que dedicó a su amigo Antonio y su Mujer. Como es previsible acabó en una emoción contenida.
No era el mismo Antonio de otras veces, pero ahí estábamos los incondicionales, para los cuales seguirá siendo “ese chico triste y solitario” como los que les seguimos.
Aquí os dejamos unas fotos y el espacio de Videomatón el que desee ver un trocito de la actuación ya sabe, sirvase ud.mismo.












