Mientras camina el gato por el tejado, dibujo con el contorno de su sinuosa cola, siluetas.
Una de ellas se escapa traviesa chapoteando sobre el reflejo de la luna.Traslúcida irrumpe en mi cuarto, solo la presiento.Silenciosa se desliza entre mis cosas, alimentándose de sus formas.
Recorre el techo, pero le parece aburrido. Se abraza al calor que aun queda de la lámpara, pero ya está casi fría. Por un momento observo como va tomando las formas de mis libros, pero el Espasa no le atrae, piensa que le marea tantos símbolos y tantas fotos de mapas y batallas históricas. Por un momento me siento como espectadora de una divertida metamorfosis continua. Se desliza por el borde de mi mesilla de noche, le atrae el tic-tac de mi despertador, y se pone como loca a bailar a su ritmo por todos los huecos de mi cabecera. Sigo con ojos ávidos sus movimientos, tan viva, tan virgen en su sed de conocimiento. Es como una explosión de vida translúcida de la cual me siento parte. En este akelarre de silencios y bailes de sombras y transparencias me veo inmersa como si de un ritual se tratase, y me dejo llevar embebida por sus suaves movimientos. Extiendo mi mano, apenas la toco, acaricio los contornos de su ingrávida existencia, y al hacerlo noto como se torna a mi mano, como se moldea a mi caricia. Le gusta. La siento.
Percibo como juega en mis dedos, como fluye a lo largo de mi brazo, llega a mi hombro y descubre mi cuello. Siento su suave devenir por mi nuca , la rodea, y como si de agua se tratase se deja caer por entre mis senos. Una sensación de cálido frío me recorre. Se deja reposar en mi vientre, y se derrama suavemente entre mis piernas. Mi forma le gusta, y la surca poco a poco con una lentitud casi desesperante. Creo que el calor la atrae y la cadencia que empiezan a generar mis caderas le resulta inédito. No puedo resistirme a dejarme llevar por sus ganas de conocer esta nueva forma que ha descubierto en mi cuerpo. Se adapta a todos mis rincones, los explora buceando entre mis muslos. Noto como en su levedad del ser se excita con mis movimientos, que se crece con mi respiración. Sus movimientos siguen siendo sinuosos, pero ya ni tan leves, ni tan ingrávidos. Se aceleran cuanto mas se agita mi deseo, cuanto mas se arquea mi cuerpo, y dejo que me envuelva completamente como si de mi piel se tratase. La sigo con mis manos por mis muslos intentando acariciar su nada. Poco a poco voy sintiendo como se funde con mis dedos siendo parte de mi tacto, la siento, me siento. Recorre mi sexo dibujando con su lengua de aire surcos a lo largo de mis labios. Curiosa se adentra en mi cuerpo, tan suave, tan lentamente, buceando en la humedad de mi placer, que no puedo parar de bailar esta danza. Se contagia de su propio baile ritual y se desencaja dentro de mi. Se vuelve frenética, intenta subir por mi interior a golpes rítmicos para tratar de hacerse paso. No puede, no le importa, siente una sensación indescriptible y nueva que hace que se sienta cada vez mas viva, mas materialmente posible y existente. Estoy a punto de gritar y tengo miedo de que se asuste con mis convulsiones, pero no puedo controlarlo. La rigidez y los espasmos la atrapan , se revuelve dentro de mi, grita a través de mis gemidos, la escucho. Siento como estalla algo en mi interior, un grito silencioso se escapa entre mis labios... mi cuerpo desfallece tendido en la cama. Por unos instantes no puedo mas que percibir mi única existencia. Y ella? . Se ha desdibujado. Un sueño?, pienso mientras aun camina el gato por el tejado, dibujando con el contorno de su sinuosa cola, de nuevo, siluetas.
(Escrito por moon.tse en Febrero de 1999 y publicado hoy por mi con su permiso)
