Este post es solo para decir que hoy no hay post..., pero aún así me hacia ilusión decirlo.
Sin sentidos: Octubre 2005 Archives

Siempre te esperé bajo ese balcón. Paseando pasos, arrastrando los pies que no me conducían a ningún sitio si tú no los llamabas. Pensaba en aquella vieja canción de Serrat que dibujaba a Penélope en aquel andén, no muy diferente de ese rincón donde contaba la vida hacia atrás. Paseaban las señoras del cuarto izquierda y me saludaban cortésmente mientras perdía la mirada de nuevo y ansiaba encontrarla en tus bolsillos. Olvidé que nunca llevabas abrigo. No recordé que yo era la que siempre tenía frío.
Que más da el tiempo cuando vuela sin sentido a riesgo de ser abatido por el avión de Iberia que hace la ruta Barcelona-Paris. Si no puedo moverme de este adoquín donde me dejaste sin un cartel al cuello para que alguien como tu me llame por mi nombre, para que me encuentren, para tener sentido, para no tener que ponerme un timbre en el ombligo que me haga mirar al suelo y olvidar que no estoy en tu camino.
Los turistas japoneses me han tomado por un mimo de las Ramblas y me tiran monedas, una me da en el ojo, otra me atraviesa el corazón. Sólo la última me hace temer por mis recuerdos, que caen al suelo sin orden ni concierto, de aquel verano en San Sebastián buscando peces luna en la sopa. Las señoras del cuarto izquierda me amonestan por el ruido. Que le vamos a hacer, nunca supe ir de puntillas cuando me agrieto.
He perdido fuerza en los brazos y es tarde para aprender a volar de nuevo. Ya no tengo esperanzas de moverme de esta pared donde te he escrito una postal. Está justo debajo de un anuncio de la venta de un tractor y algo que creo leer como “Ana x Jose Antonio”. Nunca entendí de matemáticas y no comprendo este tipo de ecuación. Quizás he olvidado que tú eras el que nunca tenía frío.
Ya vuelven los turistas japoneses. Espero que esta vez no lleven mucho suelto en los bolsillos.
