Erase un bonito país de los pirineos en vísperas de un mundial de fútbol, el mundial se emitía en una cadena de televisión que no era posible recibir por métodos tradicionales .
Los gobernantes del país estaban preocupados ante la posibilidad de que un acontecimiento cultural de tal calibre solo pudiera ser contemplado por los pocos que se habían gastado el dinero en adaptar sus vidas televisivas a los tiempos modernos (canal plus, parabólicas etc...) o bien en las cadenas francesas y teniendo en cuenta que su idioma oficial es el portugués, (perdón quise decir el Catalàn), siempre sería mejor verlo en castellano, así que para compensar ese agravio decidieron que, durante los días que durase el mundial, desviarían la señal de esa cadena para que se emitiera en lugar otra de las analógicas que solo se podría ver, durante esos días, por el TDT, o sea, pagando.
El problema estaba solucionado, todo el país tendría acceso a ese acontecimiento cultural que es mundial, porque la otra cadena era prescindible, ya que no tenia sentido dejar que la gente pudiese ver un canal que dedica el 70 por ciento de su tiempo a emitir documentales de ciencia, actividades culturales, programas informativos y algo de deporte también, habiendo un porrón de partidos de fútbol por delante…
Y así en ese pequeño país de los pirineos todos fueron felices porque sus gobernantes habían sustituido la cultura gratuita por el fútbol, bueno…, no todos fueron felices.., pero eso ya no importa, ahora hay que ver el partido y después…, ya veremos.
